viernes, 5 de julio de 2013

Boom!

Suspiró mientras abría sus ojos, sintiendo el frío acero del arma sobre su cabeza, y sin pensarlo más, oprimió el gatillo, decidiendo acabar con el sufrimiento que la agobiada dese hace mucho tiempo, y con aquel sonido estridente, se esfumaron todos sus sueños, esparcidos por todo el cuarto, al igual que sus órganos. Al final no era nada ni nadie, sólo un saco de sangre de vida horripilante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario