jueves, 30 de mayo de 2013

Línea de la continuidad

La línea de la continuidad se va perdiendo, sin saber qué deparará el trazado de la vida. Llegará un punto en el que no habrá más tinta sobre el papel para plasmar el camino, y ese día te darás cuenta que todo ha terminado, que has sido solo una mancha difusa y amorfa.
Querer clausurar tus sueños, porque ya estás cansada de soñar despierta, de ver pasar los días tal cual han sido, sin que suceda algo, de ser como un grano de arena en una playa enorme...perdida.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Nota suelta

Hielo con hielo.

Notas VII

Sodomizar la fiera que llevo guardada en mí todos estos años, para liberarme del yugo que me ahorca lentamente.

Notas VI

¿Por qué mentir y agotar palabras que jamás debieron salir de su boca?
A veces es mejor callar y que la ausencia brille con luz propia.
El silencio es más limpio que un puñal fatal, doloroso y sangriento.

Notas V

Antes de saber de su existencia, mi vida fluctuaba en el horizonte de la incertidumbre. Ahora sigo flotando, aunque al menos voy llevando una dirección fija, que va hacía ti, pero como todos los sistemas de orientación, se pueden estropear, haciendo que mi rumbo cambie y siga en la misma incertidumbre que me vio crecer.

Notas IV

Tu silencio es peor que una daga que atraviesa mi pecho.
Aquel intervalo de ausencia, carcome mis sentidos de maneras exuberantes,  revienta mis entrañas y me devora el pensamiento.

Notas III

Lo conveniente que resulta probar lo desconocido, lo prohibido, lo deseado, porque una vez nos llenamos de ello, queremos vomitarlo...o morir de saciedad.

Notas II

Soñar y que te aplomen tus pensamientos.
Sentir y que hieran ese hilo de las sensaciones más sensibles.
Reír y que apaguen tu sonrisa con la ausencia.

Notas I

El horror de despertar en el mismo mundo, con las mismas cosas, los mismos sueños sin realizar...
Horror es vivir sin sentirse vivo.

viernes, 17 de mayo de 2013

Recorrer tu cuerpo con mi mente.
Partir el tiempo entre antes y después de la primera mirada.
Ojos cruzados como fuegos en el horizonte.
Perderme en la inmensidad del recuerdo.
Llenar mi boca con tus labios.
Comer de ti como una  fruta prohibida.
Querer devorarte, parte por parte.
Llenarme de ti.

Sin dioses

Desde que dejé de creer en dioses y seres  mitológicos, mi vida cambió, ahora soy más consciente de todo lo que me rodea, que la vida es corta y hay que aprovecharla, pues no habrá una vida después de la muerte, ni un cielo apremiante ni un infierno castigador, que aquí en esta tierra está todo lo que somos, lo que tenemos. Tal vez por eso, el saber que no hay un más allá, genere en mí mucha melancolía, pues solo queda vivir el presente, porque no hay en otro lugar ni espacio, algo que pueda mejorar lo que somos y estamos haciendo.
Aprendí a hacer las cosas por mi propia cuenta, a hacer lo que es correcto, no por castigos divinos ni porque lo diga un libro que está lleno de sangre, sino porque eso me hace sentir bien conmigo misma y fomenta una buena sociedad.
Basta de estar escondidos en el closet, salgamos,  unámonos y demostrémoles a todos que no hay necesidad de dioses para vivir una buena vida, aquí y ahora.