viernes, 19 de octubre de 2012

Sueños que dominan.

Oscuro está éste día y hace frío, penetra en mis huesos rompiéndolos como cadenas atadas con fuerza que no desean dejarme escapar. Miro al rededor y todo parece como una película en blanco y negro, pasando fotograma tras fotograma sin que algo extraordinario aparezca en ellos. 

Voy arrastrando mis zapatos sobre el asfalto un poco cabizbaja y sintiendo como esa pequeña brisa acaricia mi cabellera, volviéndola más enmarañada, dando morada a muchos pensamientos que revolvían mi cabeza.
Llego a casa, cierro la puerta y respiro con profundidad. Me dirijo hacía mi cuarto, enciendo el televisor y paso los canales sin encontrar algo que me someta, que me absorba, que me llegue; así que cierro los ojos y trato de dejar mi mente en blanco, pero el saber que todos los días serán así, me desmotiva y prefiero sumergirme en sueños, donde puedo refugiarme y sentirme viva; entonces, logro entrar en mi propia mente, que juega conmigo a su antojo, poniendo sus reglas ante mi, y eso me gusta. Dejaré que mis sueños me dominen y les diré que me posean, que me hagan suya, que no dejen de excitarse conmigo...y tal vez así, solo así, pueda lograr mi clímax.