viernes, 10 de septiembre de 2010

Han pasado ya muchos años desde que empecé a sentirme así. Los días se han vuelto oscuros y las noches mi refugio. Las letras desfogan lo que tengo dentro de mi, y la música llena mi cerebro en vez de sangre. Taciturna y pensante, como un animal acechando a su presa. Unos días brincando sobre el asfalto y otros derramando lágrimas sobre el. Cansada de esperar que mis sentidos despierten y respondan al llamado del mundo. Mi corazón pide a gritos una salida, donde descargue el peso de mi alma.

3 comentarios:

  1. Claro que reconozco que tienes personalidad al escribir, que logras expresar lo tuyo de manera sincera y apropiada. Sólo que puedes dar más. Que debes arriesgar más para avanzar.

    ResponderEliminar
  2. Y dónde encontrar ese lugar donde podamos descargar ese gran peso del alma? Creo que sólo descansaremos en el momento en el que entendamos que la vida sigue y que cada cosa que pasa es diferente a la anterior, que todo cambia, el devenir de las cosas.
    Dia me gustó demasiado ese escrito tuyo!

    ResponderEliminar
  3. Las gotas de agua al fondo del blog quedan perfectamente alineadas con este escrito.
    Besos

    ResponderEliminar