sábado, 21 de agosto de 2010

Cuento de amor




Cantando a la luna como un lobo hambriento y divisando la inmensidad del cielo, empecé a escribir sobre aquella musa que inunda mis más espesos pensares.
Te escribía canciones, cuentos y poemas, y  mi lápiz escribía melodías plasmadas en el papel. 
Danzábamos sobre aquel lago cristalino donde se posaban dos cisnes entrelazados como si fueran un solo ser.
Pasaba la noche en vela  imaginando como sería nuestro primer beso, como posaría mi cabeza sobre tu corazón y así poder sentir tu latido como miles de corceles.
Dejé caer mi pluma mágica porque aunque ya habitabas mi mente, el sueño me vencía.
Y ahí estabas tu, contemplando mi cuerpo adormecido y sonriente; con los ojos entre abiertos lograba ver tu imagen, tus ojos brillantes como el cristal que reflejaba tu inocencia.
Aquellos labios húmedos tocaron los míos permitiendome caer en un eterno sueño de amor.

5 comentarios:

  1. Me gusta el ritmo de la historia, me encanta como recreas los escenarios.
    Saludos.

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  2. Si genial eso que dice Lord... Y la blancura de los pensamientos también.

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  3. Bueno, me gusta más cuando dominas la emoción epídérmica...Ummm. El amor es el tema más difícil de tratar en poesía y en todo. El lugar común es el enemigo.

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  4. Si, por eso no suelo escribir sobre "amor".

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